Fugas en uniones bridadas: de la detección a la evaluación técnica

Servicios por Michael Balcerek · · IDT The Sealing Technology Specialist, S.L.
Mano sosteniendo una cámara acústica frente a una unión bridada oxidada, la pantalla muestra la representación acústica superpuesta
Válvula congelada en una unión bridada, formación de escarcha por fuga del medio
Pantalla de la cámara acústica con superposición de fuga en una refinería, lectura superior a 75 l/h

La detección acústica de fugas permite localizar y documentar rápidamente fugas después de una parada de mantenimiento o durante el funcionamiento de la planta. Pero encontrar una fuga es solo el primer paso. Para entender qué ha ocurrido, hay que evaluar la unión bridada como un sistema completo.

Después de una parada, las uniones bridadas que se han abierto, limpiado, vuelto a sellar y montado de nuevo afrontan su primera prueba real durante la puesta en marcha. En servicio están sometidas a presión, temperatura y cargas variables. Es entonces cuando pueden hacerse visibles las fugas.

Los métodos tradicionales, como el spray detector de fugas y la inspección visual, siguen estando plenamente establecidos. Sin embargo, revisar grandes áreas de una planta o conexiones de difícil acceso puede requerir mucho tiempo. La detección acústica de fugas añade otra posibilidad: explorar zonas más amplias a distancia y concentrarse después en las conexiones que requieren una revisión más detallada.

Localización de fugas mediante ultrasonidos

Cuando un gas a presión escapa por una pequeña abertura, el flujo turbulento resultante genera sonido de alta frecuencia. Una cámara acústica utiliza una matriz de micrófonos para detectar la fuente sonora y superpone su posición sobre la imagen de la cámara.

De este modo pueden explorarse a distancia tramos más amplios de tuberías o zonas de la planta antes de analizar en detalle cada hallazgo. Dependiendo de la geometría de la instalación, la distancia y las condiciones ambientales, incluso algunas conexiones situadas en altura pueden inspeccionarse desde el nivel del suelo.

Cada hallazgo puede documentarse y asignarse a una ubicación concreta de la planta, creando una base clara para las actuaciones posteriores.

Después de una parada: comprobar las conexiones durante la puesta en marcha

La puesta en marcha es el momento en que las uniones bridadas recién montadas tienen que demostrar su comportamiento en condiciones reales de operación.

La detección acústica de fugas permite examinar de forma eficiente áreas más amplias de la planta y documentar las conexiones con fugas para su seguimiento. Combinada con la información del montaje, el aseguramiento de la calidad y la documentación, ofrece a los operadores una visión más clara de cómo se comportan las distintas conexiones después de la parada.

Durante la operación: localizar fugas sin una parada específica

La detección acústica de fugas también puede utilizarse durante el funcionamiento normal, especialmente en sistemas de aire comprimido y gas. Es posible localizar posibles fugas sin tener que sacar de servicio una zona únicamente para realizar la inspección.

La viabilidad en cada caso depende del sistema, el medio, la accesibilidad y los requisitos de seguridad aplicables.

Encontrar la fuga no significa conocer la causa

Aquí termina la detección y comienza la evaluación técnica.

Una unión bridada es un sistema. Bridas, tornillos y junta deben funcionar conjuntamente en las condiciones en las que la unión fue montada y opera. Por eso, una fuga nos dice dónde existe un problema, pero no por qué.

Una fuga nos indica dónde está fallando una unión bridada, pero no por qué. Para entender la causa, tenemos que analizar el sistema completo: brida, tornillos y junta, además de cómo se montó la unión y las condiciones en las que opera.

Entre las posibles causas pueden estar el estado o la alineación de las bridas, el apriete de los tornillos, la selección y el diseño de la junta, el montaje o las cargas de operación. Una sola medición no permite necesariamente identificar la causa raíz, pero proporciona un punto de partida claro para la evaluación técnica.

Convertir los hallazgos en mejores decisiones de mantenimiento

El valor aumenta cuando las fugas detectadas se registran de forma sistemática en lugar de tratarse como incidentes aislados.

Los hallazgos recurrentes pueden revelar patrones: conexiones similares que presentan el mismo problema, fugas después de determinados trabajos de mantenimiento o relaciones con ciertas condiciones de operación. Estos patrones ayudan a identificar dónde es necesario profundizar en el análisis técnico.

Así se crea un circuito de información útil:

Montaje y aseguramiento de la calidad → Operación → Detección de fugas → Evaluación técnica → Próxima actuación de mantenimiento

La información obtenida durante la operación puede ayudar a identificar las conexiones que requieren especial atención en la siguiente parada. A su vez, los registros de montaje y aseguramiento de la calidad aportan contexto para interpretar las fugas detectadas posteriormente durante el servicio.

Gestión de la integridad de las uniones bridadas más allá de la parada

Como fabricante de juntas, IDT suministra uno de los componentes críticos de una unión bridada. Pero la gestión de bridas no puede limitarse a la junta.

La fiabilidad de una unión bridada depende de la interacción entre brida, tornillos y junta, desde la selección de los componentes y el montaje hasta el funcionamiento real. La detección acústica de fugas aporta información procedente de esta última fase.

Al relacionar lo ocurrido durante el montaje con lo que sucede en operación, la detección de fugas deja de ser únicamente una forma de localizar pérdidas. Se convierte en una fuente adicional de información para mejorar la gestión de la integridad de las uniones bridadas.

FAQ: Detección acústica de fugas

Cuando un gas a presión escapa por una pequeña abertura, puede generar sonido de alta frecuencia. Una cámara acústica detecta estas ondas sonoras, localiza su origen y muestra la posición en la imagen de la cámara.

El método es especialmente adecuado para sistemas de gas y aire comprimido a presión. La posibilidad de detectar una fuga depende de factores como la diferencia de presión, el tamaño de la fuga, la distancia y las condiciones ambientales.

En principio, sí. La posibilidad de inspeccionar una zona concreta durante la operación depende del sistema, el medio, la accesibilidad y los requisitos de seguridad aplicables.

Las cámaras acústicas trabajan en el rango de los ultrasonidos y pueden filtrar muchos de los ruidos habituales de una planta. El alcance de detección depende de la intensidad de la fuente sonora y de las condiciones ambientales. Otras fuentes de ultrasonidos cercanas pueden interferir en la localización.

No necesariamente. La detección acústica resulta especialmente útil para explorar áreas más amplias de forma eficiente. El método adecuado depende de la aplicación, los requisitos del operador y la normativa aplicable. En algunos casos, combinar distintos métodos puede ser la mejor opción.

No. Puede mostrar dónde se encuentra una fuga, pero no por qué la conexión ha dejado de ser estanca. Para determinar las posibles causas hay que evaluar después las bridas, los tornillos, la junta, el montaje y las condiciones de operación.

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